Control de alcohol
Consumo de alcohol
Las proyecciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre el consumo de alcohol en 2025 indican un aumento a nivel mundial y en las Américas Sugiriendo que no se alcanzará el objetivo del plan mundial de Enfermedades no Transmisibles ni la meta 3.4 (Acabar las muertes prematuras por enfermedades crónicas) y 3.5 (Prevención y tratamiento del consumo de sustancias psicoactivas) de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, a menos que se tomen medidas efectivas de inmediato.
La OMS lanzó una iniciativa dirigida a estimular la acción nacional, con el acrónimo de SAFER, basada en 5 opciones efectivas de políticas de control de alcohol que son factibles y deben estar libres de interferencia de la industria del alcohol.
Estas son:
- Fortalecer las restricciones sobre la disponibilidad de alcohol;
- Impulsar y hacer cumplir las medidas de lucha contra el consumo de alcohol;
- Facilitar el acceso al tamizaje y las intervenciones breves, así como al tratamiento;
- Hacer cumplir las medidas de prohibiciones o restricción con respecto a la publicidad, el patrocinio y la promoción del alcohol;
- Aumentar los precios del alcohol a través de impuestos al consumo y políticas de precios.
Puedes conocer más de SAFER en este enlace.
ALIANZA LATINOAMERICANA DE ACCIÓN SOBRE ALCOHOL (ALASA)
En noviembre de 2024, líderes y defensores de la sociedad civil de toda América Latina se reunieron en Bogotá, Colombia, para lanzar la Alianza Latinoamericana de Acción sobre Alcohol (ALASA).Con el apoyo de FORUT, el evento reunió a participantes de diversos sectores y países para compartir experiencias, alinear estrategias y fortalecer los esfuerzos para reducir los daños relacionados con el consumo de alcohol. Asistieron representantes de Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay, Guatemala, Costa Rica, Colombia y México. Durante dos días, los/las asistentes trabajaron en conjunto para definir prioridades, abordar desafíos y promover acciones colectivas en favor del control del alcohol.
ALASA desarrolló una posición regional como contribución a la próxima reunión de Alto Nivel sobre Enfermedades No Transmisibles de Naciones Unidas, que se llevará a cabo en septiembre de 2025, con el objetivo de reflejar las prioridades y necesidades específicas de la región.
