Grasas TRANS
¿Qué son los Ácidos Grasos Trans (AGT)?
Los ácidos grasos trans de producción industrial (AGT-PI) se obtienen a través del proceso de hidrogenación de aceites vegetales líquidos para formar grasas semisólidas, generando aceites parcialmente hidrogenados (APH).
Estos AGT-PI se encuentran en productos como margarinas, galletitas, snacks, baños de repostería y otros alimentos ultraprocesados, así como en productos de panadería y comidas artesanales que utilizan grasas hidrogenadas en su elaboración. Además, los AGT-PI pueden formarse durante el proceso de desodorización de aceites refinados no hidrogenados o en la hidrogenación total de aceites debido a una hidrogenación incompleta. Sin embargo, la concentración de AGT-PI en estos casos suele ser baja, generalmente inferior al 2%. La eliminación de los AGT-PI de la dieta ha demostrado ser una estrategia altamente costo-efectiva para la prevención de enfermedades cardiovasculares. Además, se ha demostrado que es tecnológicamente viable eliminar los AGT-PI utilizando diferentes reemplazos disponibles, siendo los aceites ricos en ácidos grasos insaturados (AGI) los más recomendados debido a su alta calidad y su impacto positivo en la salud.
El consumo de estos ácidos grasos, especialmente los de origen industrial, altera el metabolismo de las grasas, promoviendo el aumento de peso y la acumulación de grasa visceral, que es un factor clave en la obesidad. Esta obesidad, a su vez, aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares al favorecer la inflamación sistémica, la resistencia a la insulina y la dislipidemia, caracterizada por niveles elevados de colesterol LDL y bajos de HDL. La falta de regulación específica para la eliminación de AGT-PI en el país sigue poniendo en riesgo la salud de la población boliviana.
Recomendaciones de la OMS y la OPS
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la eliminación de los AGT-PI en su paquete de medidas REPLACE (2018), y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) también ha publicado lineamientos similares en su “Plan de acción para eliminar los ácidos grasos trans de producción industrial 2020-2025” , lanzado en el año 2020 para la región de las Américas. Ambos documentos recomiendan la adopción de marcos regulatorios que combinen dos políticas clave:
La ventaja de aplicar este enfoque combinado es que al prohibir los APH se facilita el cumplimiento de la ley y, al mismo tiempo, se limita la cantidad máxima de AGT-PI en aceites de mala calidad. Además, como lo ha recomendado la OMS, se enfatiza la necesidad de utilizar reemplazos saludables, como los aceites poliinsaturados (aceites vegetales, por ejemplo) para maximizar los beneficios para la salud de la población. Varios países de la región, como Argentina, Perú, Chile, Uruguay, Canadá, y Estados Unidos, ya han avanzado en esta dirección, demostrando la factibilidad tecnológica y regulatoria para llevar a cabo estas políticas.
