Grasas TRANS

¿Qué son los Ácidos Grasos Trans (AGT)?



El consumo de estos ácidos grasos, especialmente los de origen industrial, altera el metabolismo de las grasas, promoviendo el aumento de peso y la acumulación de grasa visceral, que es un factor clave en la obesidad. Esta obesidad, a su vez, aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares al favorecer la inflamación sistémica, la resistencia a la insulina y la dislipidemia, caracterizada por niveles elevados de colesterol LDL y bajos de HDL.  La falta de regulación específica para la eliminación de AGT-PI en el país sigue poniendo en riesgo la salud de la población boliviana.

Recomendaciones de la OMS y la OPS

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la eliminación de los AGT-PI en su paquete de medidas REPLACE (2018), y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) también ha publicado lineamientos similares en su “Plan de acción para eliminar los ácidos grasos trans de producción industrial 2020-2025” , lanzado en el año 2020 para la región de las Américas. Ambos documentos recomiendan la adopción de marcos regulatorios que combinen dos políticas clave:

Eliminar o reducir el contenido de AGT-PI a un máximo del 2% del contenido total de grasas en todos los productos alimenticios. 

Prohibir la producción y el uso de aceites parcialmente hidrogenados (APH) en la industria alimentaria. 

La ventaja de aplicar este enfoque combinado es que al prohibir los APH se facilita el cumplimiento de la ley y, al mismo tiempo, se limita la cantidad máxima de AGT-PI en aceites de mala calidad. Además, como lo ha recomendado la OMS, se enfatiza la necesidad de utilizar reemplazos saludables, como los aceites poliinsaturados (aceites vegetales, por ejemplo) para maximizar los beneficios para la salud de la población. Varios países de la región, como Argentina, Perú, Chile, Uruguay, Canadá, y Estados Unidos, ya han avanzado en esta dirección, demostrando la factibilidad tecnológica y regulatoria para llevar a cabo estas políticas.